En Ermitage International School creemos que los alumnos pueden prosperar tanto en lo académico como en lo personal. Charles es un ejemplo perfecto de este equilibrio: es un IB Diploma Programme y un deportista de nivel nacional que demuestra que la pasión y el rendimiento pueden ir de la mano.
Desde el momento en que Charles, alumno de 2.º de Bachillerato del Programa del Bachillerato Internacional (IB DP) en Ermitage International School , pisó por primera vez la pista, quedó claro que tenía algo especial. En solo cinco años, ha pasado de ser un prometedor debutante a convertirse en un competidor constante a nivel nacional, clasificándose para cinco Campeonatos Nacionales de Atletismo de Francia consecutivos. Esta hazaña extraordinaria dice mucho de su dedicación, disciplina y talento. Especializado en salto de longitud y triple salto, ha vivido los momentos álgidos de sus marcas personales y las finales, y los momentos bajos de las lesiones y los fracasos por poco. A pesar de todo, el afán de Charles por mejorar y su pasión por superar los límites nunca han flaqueado. Con solo 17 años, ya compite en la categoría sub-20, demostrando que la edad es solo un número cuando la determinación y la disciplina marcan el camino. En este artículo, Charles reflexiona sobre su trayectoria, los retos que ha superado y lo que le depara el futuro en su camino hacia la competición internacional.

¿Cuánto tiempo llevas practicando atletismo?
Llevo 5 años dedicándome al atletismo. Ya en mi primer año conseguí buenos resultados y participé en los campeonatos nacionales. No fue hasta principios de mi tercer año cuando empecé a especializarme en salto de longitud y triple salto. Durante mi primera temporada en la categoría sub-18, participé en los campeonatos nacionales tanto en pista cubierta como al aire libre, lo cual fue un gran logro. En la temporada al aire libre, quedé novena con solo 15 años. La temporada pasada, me clasifiqué para los campeonatos nacionales tanto en pista cubierta como al aire libre y quedé cuarta, aunque por muy poco no logré entrar en la selección nacional para los campeonatos de Europa.
Esta temporada es la primera que compito en la categoría sub-20, y he conseguido clasificarme de nuevo, lo que me convierte en el único atleta de mi promoción que se ha clasificado para cinco campeonatos nacionales consecutivos. Desde el final de la temporada pasada hasta ahora, he sufrido una lesión que no ha ayudado a mis resultados, pero estoy muy contento con mis logros y espero mejorar este verano.
¿Qué te animó a empezar?
Siempre me ha atraído la idea de superar mis límites y descubrir de lo que es capaz mi cuerpo. El triple salto me llamó la atención por la precisión y la potencia que requiere. Hay algo en la sensación de ejecutar a la perfección la secuencia de impulso, paso y salto que resulta increíblemente satisfactorio.
¿Podrías contarnos uno de tus momentos más memorables de una competición?
Mi primer campeonato nacional al aire libre fue un momento muy memorable, porque era la primera vez que llegaba a la final. En la fase de clasificación me sentía bien y, el día de la final, estaba emocionado por ver qué pasaba. Al final hice una actuación sólida, pero aun así me sentí decepcionado después porque pensaba que podría haberlo hecho mejor, aunque solo tenía 15 años y competía contra chicos de 17. Cuando me tomé un tiempo para asimilarlo, sentí que había sido demasiado duro conmigo mismo, y eso me ayudó a ganar mucha confianza.
¿Cuál ha sido la parte más difícil de tu carrera deportiva hasta ahora?
Lo más difícil ha sido lidiar con los altibajos de la competición y el entrenamiento. Hay días en los que todo sale a la perfección y te sientes imparable, y otros en los que nada sale bien. Mantener la fortaleza mental y superar esos momentos difíciles es tan importante como el entrenamiento físico. Un ejemplo de esto sería cuando me quedé a las puertas de la selección nacional, porque cuando estás tan cerca te preguntas qué se podría haber hecho mejor, pero mentalmente tienes que estar preparado para lo que viene.
¿Y cómo te sentiste al quedarte a las puertas de la selección para el Campeonato de Europa Sub-18?
Al principio, quedarme fuera del Campeonato de Europa Sub-18 fue duro y me pareció una decepción, pero, mirándolo ahora con perspectiva, creo que eso avivará mis ganas de volver más fuerte. A veces, los reveses te enseñan más que las victorias.
¿Cómo has conseguido mantener un nivel tan alto a lo largo de los años?
La constancia es fundamental. He aprendido que el éxito no se basa en avances repentinos, sino en un progreso constante. Un punto de inflexión fue cuando empecé a centrarme de verdad en los aspectos técnicos del salto, desglosando cada paso y confiando en el proceso. Mi entrenador siempre me ha ayudado a alcanzar mis objetivos y me ha permitido mantenerme en este alto nivel.
¿Cómo te enteraste de que habías aprobado el examen y cuál fue tu primera reacción?
Había tenido una temporada en pista cubierta complicada y, por eso, no estaba segura de poder clasificarme, ya que el nivel era más alto ahora que había cambiado de categoría. Al final, me alegré mucho de haberme clasificado y de poder compartir ese momento con mi familia y mis amigos.

¿Qué significa para ti, a nivel personal, haberte clasificado para el Campeonato Nacional de Atletismo de Francia?
Significa mucho para mí. Es fantástico ver que las duras sesiones de entrenamiento y los sacrificios que haces dan sus frutos. Y lo que es más importante, me recuerda que este es mi nivel y que tengo el potencial para llegar aún más lejos.
¿Qué importancia tuvo esa victoria para ti y cómo influyó en tu forma de afrontar las competiciones posteriores?
Esta fue mi primera victoria en un gran campeonato, y significó mucho para mí, ya que logré superar mi mejor marca personal de aquel entonces; además, supuso un punto de inflexión, porque me demostró que soy capaz de competir al más alto nivel. Me reafirmó en la importancia de confiar en el proceso de entrenamiento y de mantener la calma bajo presión.
Ahora que te has clasificado de nuevo para el Campeonato Nacional de Atletismo de Francia, ¿cuáles son tus objetivos para la próxima competición?
Tengo el Campeonato Mundial Sub-20 en el verano de 2026. Ese sería mi objetivo final, pero si consigo mejorar mi mejor marca personal y competir con confianza, podré alcanzarlo dentro de poco más de un año.
¿Cuál es tu estrategia para mantenerte en forma y rendir al máximo, y cómo gestionas las exigencias del entrenamiento?
Todo es cuestión de equilibrio. Me centro en una alimentación adecuada, la recuperación y el sueño. El entrenamiento es intenso, pero he aprendido a escuchar a mi cuerpo y a evitar el sobreentrenamiento. Entreno seis veces a la semana, lo que suma unas 15 horas en total. La preparación mental es tan importante como el entrenamiento físico. He aprendido que la visualización y mantener la calma antes de las competiciones marcan una gran diferencia.

Aparte del deporte, ¿qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
Cuando no estoy entrenando, me gusta pasar tiempo con mis amigos y mi familia, relajarme y dedicarme a otras aficiones, como practicar diferentes deportes, jugar a videojuegos o simplemente desconectar. Es importante mantener el equilibrio, sobre todo cuando se entrena a alto nivel.
¿Cómo crees que evolucionará tu carrera deportiva cuando termines el instituto?
El año que viene iré a la EDHEC Business School de Lille y, por lo tanto, me incorporaré al Lille Métropole Athlétisme, uno de los clubes más importantes de Francia. Creo que podré organizar bien mi tiempo, y también creo que es importante hacer algo que te guste, además del deporte, para desconectar de los estudios de vez en cuando.
¿Qué lecciones o habilidades has aprendido del deporte que se pueden aplicar a otros aspectos de tu vida?
El atletismo me ha enseñado disciplina, resiliencia y a gestionar el tiempo. Compaginar los entrenamientos con los estudios me ha enseñado el valor de la organización y de mantener la calma bajo presión. También me ha enseñado que los contratiempos no son fracasos, sino oportunidades para aprender y volver más fuerte.